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Fabricación

Así se fabrica un colchón en nuestra fábrica de Zaragoza

Una fábrica de colchones no se parece a lo que la gente imagina. No hay una cinta transportadora escupiendo colchones cada tres minutos, ni brazos robóticos cosiendo fundas. Hay una nave grande, sí, y máquinas serias. Pero sobre todo hay gente: personas de pie en su estación, con las manos metidas dentro del colchón que alguien va a estrenar la semana que viene.

Llevamos fabricando en Zaragoza desde 1940. Cuatro generaciones. Y en todo ese tiempo hemos comprobado una cosa: la parte que decide de verdad si un colchón es bueno no la hace ninguna máquina.

Este es el recorrido, paso a paso y sin adornos.

En resumen

Fabricar un colchón nos lleva unos dos días, repartidos entre unas cuatro estaciones, y en cada una hay alguien. Aquí no hay cinta automatizada: acolchar, cortar, coser la platabanda, montar y cerrar lo hace gente ayudada por maquinaria. La industria española del mueble factura 4.779 M€ y el 87,5% son microempresas.

¿Qué hay dentro de una fábrica de colchones?

Dentro hay cuatro cosas: materias primas apiladas hasta el techo, maquinaria industrial de coser y cortar, estaciones de trabajo y personas. Poco más. La industria española del mueble y el descanso facturó 4.779 millones de euros en 2025 y da trabajo a 66.102 personas, según el informe anual de AIDIMME. Pero el dato que sorprende es otro: el 87,5% de las empresas del sector son microempresas. Fabricar aquí sigue siendo, en su mayoría, un oficio de talleres.

Lo primero que llama la atención al entrar es el volumen de materia prima. Rollos de tejido de dos metros de alto. Balas de lana y de algodón. Bloques de látex. Todo eso ocupa muchísimo más espacio que los colchones terminados, y esa es la primera pista de lo que pasa aquí dentro: entra materia y sale producto.

Lo segundo es el ruido. No es el zumbido continuo de una línea automatizada, sino un ruido irregular, a rachas. Una máquina arranca, se para, alguien coloca algo, vuelve a arrancar. Ese ritmo entrecortado es la firma de una fábrica donde las personas marcan el paso.

Experiencia fabricante

Todo el proceso se hace a mano, ayudado por maquinaria. En cada paso hay alguien. La máquina asiste, no decide: no hay ni un solo momento en el que un colchón avance solo mientras nadie lo mira. Después de más de 85 años, seguimos sin encontrar la manera de que una máquina note que un plafón ha quedado tirante de un lado.

¿De qué partes se compone un colchón?

Un colchón tiene cinco partes: núcleo, plafones, platabanda, perfilería y funda. Cuando alguien te habla de firmeza, de transpiración o de que «se hunde por los bordes», casi siempre está hablando de una de esas cinco sin saber cómo se llama. Entenderlas es lo que te permite comparar dos colchones sin depender de lo que ponga la etiqueta.

Parte Qué es De qué depende
Núcleo El corazón: muelles independientes, látex o viscoelástica La firmeza y el sostén de tu peso
Plafón El acolchado de cada cara: tejido cosido a capas de lana, algodón o seda El tacto de la superficie y la transpiración
Platabanda La banda perimetral que une las dos caras La forma, el aguante del canto y la ventilación
Perfilería El marco que rodea el núcleo Que no te hundas al sentarte en el borde
Funda Lo que envuelve todo el conjunto Lo único que toca tu piel

La platabanda es la parte de la que nadie habla y la que más delata a un colchón malo. Es la banda que recorre el perímetro y une la cara de arriba con la de abajo. Si está mal cosida o es de un tejido pobre, el colchón pierde la forma por los cantos en un par de años y empieza a parecer un flan. En una ficha de producto casi nunca la vas a ver mencionada.

Dato técnico

Platabanda es el nombre real del oficio. Fuera del sector se le llama «banda lateral» o «el costado», y es lo mismo. Si alguna vez un vendedor te sabe explicar cómo es la platabanda de un colchón, estás hablando con alguien que sabe de lo que habla.

¿Quieres ver lo que sale de la nave?

Muelles independientes, látex natural, viscoelástica y juveniles. Todo fabricado en nuestra planta de Zaragoza.

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¿Qué significa fabricación propia?

Fabricación propia significa que el colchón se hace en tu planta, con tu gente y bajo tu control, y que si algo sale mal respondes tú. No significa fabricar cada componente desde cero: los núcleos de muelles independientes llegan montados de proveedores especializados y el látex llega en bloque, como en toda la industria. A partir de ahí, todo lo demás ocurre aquí.

Y aquí conviene una precisión que casi nadie hace. Los sellos que ves anunciados en un colchón certifican el material, no a la empresa. El OEKO-TEX STANDARD 100 analiza el artículo frente a más de mil sustancias nocivas y se concede al producto, no al fabricante que lo monta. Nosotros trabajamos con látex cuyo proveedor tiene esa certificación. Decir «Ovlas está certificada» sería sencillamente falso, y lo verás escrito por ahí más de una vez.

Hay algo bastante más incómodo. El eco-INSTITUT lo dice con todas las letras: no existe requisito legal alguno para colchones en materia de emisiones, sustancias críticas ni olor. Ninguno. No hay una ley que impida vender un colchón que huela a químico durante seis meses. Lo único que hay entre tú y ese colchón es lo que decida el fabricante cuando nadie le está mirando. Por eso importa quién lo hace.

Cómo se fabrica un colchón, paso a paso

Este es el recorrido completo. Unos dos días, unas cuatro estaciones, y alguien en cada una de ellas.

  1. Llega la materia prima. Tejidos, lana, algodón, seda, bloques de látex, núcleos de muelles. Se revisa y se almacena.
  2. Se prepara el núcleo. Si es de látex, el bloque se corta a la medida del colchón; para medidas especiales lo manipulamos aquí, que es justo lo que una línea automatizada no puede hacer. Si es de muelles, el núcleo llega montado y se acondiciona.
  3. Se acolcha. Nuestra acolchadora propia cose el tejido con las capas de lana o algodón y forma el plafón. Es la máquina más espectacular de la nave y la que más gente se queda mirando.
  4. Se cortan los plafones. A medida: cara superior y cara inferior.
  5. Se prepara la platabanda. La banda perimetral, con sus aireadores y sus asas.
  6. Se cose la funda. Se unen los plafones a la platabanda hasta formar la envolvente.
  7. Se monta la perfilería. El marco que rodea el núcleo y sostiene el canto.
  8. Se cierra. Se mete el núcleo dentro y se cose el ribete de todo el perímetro. Es el paso más difícil de todos y el que más oficio pide.
  9. Se etiqueta y se revisa. Medidas, firmeza, acabado.
  10. Se embala y sale.

Sobre el látex conviene una nota, porque hay mucha confusión con dos palabras que verás por todas partes: Dunlop y Talalay. Son dos formas de moldear el látex. La literatura científica describe el método Dunlop en cuatro etapas —mezclado, espumado, gelificado y vulcanizado— y lo define como el más fiable, económico, libre de disolventes orgánicos y eficiente energéticamente. El Talalay da un látex más blando y flexible. Ninguno es «mejor»: son distintos, y quien te diga lo contrario te está vendiendo el suyo. Puedes verlo tú mismo en nuestro colchón Naturel de látex 100% natural.

¿Qué diferencia a un colchón fabricado aquí de uno importado?

La diferencia no es el patriotismo: son los ensayos. Existe una norma europea, la UNE-EN 1957, que fija exactamente cómo se mide la durabilidad y la firmeza de un colchón. No es una opinión ni una estrella en una web: es un procedimiento con número.

Y el procedimiento es bastante bruto. Para medir la durabilidad, la OCU hace rodar un rodillo de 140 kilos de un lado a otro del colchón hasta completar 30.000 ciclos, o sea 60.000 pasadas, y después mide cuánta altura y cuánta firmeza ha perdido. La OCU sitúa la vida media de un colchón entre 8 y 10 años. Ese rodillo es, literalmente, veinte años de una persona dándose la vuelta por la noche, comprimidos en unos días de laboratorio.

Luego está el fuego, y aquí viene lo serio. AIDIMME, el instituto tecnológico del mueble, ensayó colchones del mercado y publicó el resultado sin anestesia: «Los resultados frente al fuego no fueron buenos en general. Algunos de los colchones no cumplirían la norma europea UNE-EN 597-1 y 2». Léelo otra vez. Hay colchones a la venta que no superarían el ensayo de la cerilla. No lo decimos nosotros: lo dice un instituto público que no vende colchones.

Insight único

El 6 de agosto de 2026 entra en vigor el Reglamento (UE) 2023/1464, que por primera vez limita las emisiones de formaldehído en artículos de consumo a 0,080 mg/m³. Es decir: el hueco legal que denunciaba el eco-INSTITUT se empieza a cerrar este mes. Un fabricante que ya controla lo que mete dentro no tiene que cambiar nada. Otros sí.

Si quieres el argumento completo sobre origen, normativa y trazabilidad, lo desarrollamos en por qué merece la pena un colchón fabricado en España.

¿Se puede comprar directamente en fábrica?

Sí. Fabricamos y vendemos nosotros, sin intermediarios entre la nave y tu casa. Puedes ver toda la colección —desde el colchón Diplomatic de muelles independientes hasta el colchón Slam de viscoelástica— o llamarnos y te orientamos sin compromiso.

Comprar a quien lo fabrica tiene una ventaja concreta que no aparece en ninguna ficha: si algo va mal, hablas con el que lo hizo. No con un distribuidor que llama a un importador que escribe a una fábrica que está a nueve mil kilómetros. Por eso podemos ofrecer 45 noches de prueba y 10 años de garantía en los colchones sin ponernos nerviosos: los hemos hecho nosotros y sabemos lo que llevan dentro.

Y para las medidas raras —camas de barco, altillos, geometrías imposibles— la fabricación propia deja de ser un argumento de marketing y pasa a ser la única forma de que exista tu colchón.

Cerramos como empezamos

En 1940, Don Manuel Mariano Salvo Cubero montó un taller en Zaragoza donde arreglaba colchones y niquelaba camas metálicas a mano, en bañeras artesanales. De ahí salió el nombre: Talleres Nikel. Ochenta y seis años y cuatro generaciones después, seguimos en Zaragoza y seguimos haciendo lo mismo, solo que con mejores herramientas.

Si te llevas tres ideas de todo esto:

El colchón de la gama alta de nuestro catálogo se llama Don Manuel. Lleva el nombre del hombre que empezó todo esto niquelando camas en una bañera. Nos pareció lo mínimo.

Preguntas frecuentes

¿Se puede comprar un colchón directamente en la fábrica?

Sí. Fabricamos y vendemos nosotros, sin intermediarios. Puedes comprar desde la web, por teléfono o escribiéndonos a ventas@ovlascolchon.com, y te orientamos sin compromiso. Todos los colchones llevan 45 noches de prueba y 10 años de garantía, porque los hemos fabricado nosotros y sabemos exactamente qué llevan dentro.

¿Los muelles los fabricáis vosotros?

No. Los núcleos de muelles independientes nos llegan montados de proveedores especializados, que es la práctica normal del sector: fabricar muelles es otra industria entera. El látex llega en bloque. Todo lo demás —acolchado, plafones, platabanda, perfilería, funda, montaje, cerrado y embalaje— lo hacemos en nuestra fábrica de Zaragoza.

¿Dónde está vuestra fábrica de colchones?

Fabricamos en Zaragoza desde 1940, donde arrancó Talleres Nikel con la primera generación de la familia. Si quieres concertar una visita o preguntar cualquier cosa sobre el proceso, escríbenos a ventas@ovlascolchon.com o llámanos: te atendemos de lunes a viernes de 9:30 a 18:00.

¿Cuánto se tarda en fabricar un colchón?

Fabricar un colchón nos lleva unos dos días, repartidos entre unas cuatro estaciones de trabajo, con personal en cada una de ellas. No es tiempo de máquina: es tiempo de oficio. Acolchar, cortar, coser la platabanda, montar la perfilería y cerrar el ribete son pasos que se hacen a mano, ayudados por maquinaria.

¿Un colchón fabricado en España es mejor que uno importado?

No automáticamente, pero es más comprobable. Existe la norma UNE-EN 1957 que mide durabilidad y firmeza, y AIDIMME ha documentado que algunos colchones del mercado no cumplirían el ensayo de fuego europeo UNE-EN 597. Con un fabricante nacional puedes preguntar, visitar y reclamar. Con uno a nueve mil kilómetros, no.

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